Continuando con el artículo anterior hemos invitado a una veterinaria clínica para que nos aporte un poco de luz sobre uno de los miedos más comunes y a la vez más malentendidos de las mujeres embarazadas con sus mascotas felinas: la toxoplasmosis.
Alba Peruga es licenciada veterinaria por la UAB y Máster en Medicina Felina, trabaja actualmente en Tot Cat, una clínica exclusivamente felina que encontrarán en la calle Aribau 103 de Barcelona; le hemos pedido que nos describa de una manera sencilla y pedagógica el proceso de infección así como las vinculaciones con la manipulación de alimentos y otras generalidades que deberían conocerse acerca de este parásito.
Empecemos por el principio: ¿qué es la toxoplasmosis?
La toxoplasmosis es una zoonosis, es decir, una enfermedad que se transmite de animales a personas, causada por el parásito Toxoplasma gondii. Éste tiene una distribución mundial y se transmite vía oral, aunque muy pocas personas llegan a enfermar.
Siempre se ha dicho que el gato es el responsable de que los humanos nos infectemos por este parasito, ¿es eso cierto?
Así es, pero hay que tener en cuenta algunos aspectos sobre el parásito y su ciclo para entender las vías de transmisión más comunes, y conocer así las probabilidades que hay de contagio y de enfermar, sobre todo teniendo en cuenta el estado de salud de cada persona.
El gato es el único hospedador definitivo de Toxoplasma, es decir, es el único animal en el que el parásito hace su ciclo completo y por tanto puede eliminar en el ambiente la forma infectiva, los ooquistes.
El gato se contagia mediante la ingesta de quistes presentes en el músculo de sus presas (ratones, pájaros, carne cruda, etc) y una vez ha hecho el ciclo completo elimina millones de ooquistes durante 10-15 días a través de sus heces, que han de esporular (madurar) en el ambiente para ser infectivos. Este ciclo lo realiza únicamente una vez en su vida y durante este periodo el gato no tiene ningún síntoma o presenta una leve diarrea.
¿Por lo tanto se podría decir que sólo nos podemos infectar de los gatos que se hayan contagiado de Toxoplasma recientemente?
Exacto, además, estos ooquistes contaminan el ambiente (agua, pastosos, verduras, etc) y así los huéspedes intermedios (mamíferos y aves) se infectan y acumulan quistes en sus músculos. Por eso, la vía de transmisión más común es la ingesta de frutas y verduras mal lavadas o de carne cruda o poco cocinada (embutidos).
De manera que el mayor riesgo suele ser una mala higienización de los alimentos y las contaminaciones cruzadas por incorrecta manipulación… entonces, ¿qué riesgo entraña nuestro propio gato doméstico?
En cuanto al gato, puede contagiarnos si al recoger sus heces del arenero no nos limpiamos las manos y nos las ponemos en la boca (vía oro-fecal) y además, debe coincidir que el gato se acabe de infectar por el parásito y esté eliminando en ese momento los ooquistes.
Así que para la transmisión debida a nuestro propio gato se necesitan un cúmulo de circunstancias: que el gato se haya infectado recientemente, que esté eliminando ooquites y que no nos lavemos adecuadamente…
… y aún más factores: como he dicho al principio de la charla, tiene un papel muy importante el sistema inmunitario de la persona. La mayoría de la población ha estado en contacto alguna vez con el parásito sin tener sintomatología alguna y por eso tiene anticuerpos contra éste, estando así protegida contra nuevas infecciones. En cambio, las personas inmunosuprimidas o las embarazadas son especialmente sensibles. Las personas inmunosuprimidas podrían sufrir una toxoplasmosis sistémica grave que se manifiesta con signos neurológicos. En las mujeres embarazadas, si se contagian por primera vez durante el embarazo, podría causar abortos o hidrocefalia y signos neurológicos en el bebé.
Comprendo, entonces ¿qué nos recomendarías en general y en particular a las mujeres embarazadas?
Para evitar infectarnos por este parásito, es muy importante cocinar bien la carne (> 60ºC) o en su defecto congelarla (< 20ºC), ya que tanto el calor como el frío matan al parásito, lavar y desinfectar bien frutas y verduras crudas y lavarse las manos con agua y jabón después de manipular este tipo de alimentos. En cuanto a la transmisión a través de las heces del gato, ya hemos visto que es difícil si el gato tiene una vida casera. Aunque saliera al exterior, sólo eliminaría las formas infectivas una vez en su vida, pero si convive con personas inmunosuprimidas o mujeres embarazadas, la mejor manera de prevenirlo es evitando el contacto directo con las heces del gato y retirarlas inmediatamente para evitar que los ooquistes esporulen.
Ya lo decimos nosotros: higiene y seguridad alimentaria. Gracias por la entrevista Alba, un placer, espero que nos veamos pronto, y esperamos haber resuelto las dudas básicas en este tema y haya resultado ameno y comprensible. En cualquier caso si los lectores tienen cualquier duda sobre su mascota pueden acercarse a Totcat y les atenderán de forma inmejorable.
Sí, estaremos encantados de recibirles, ¡ah! y a sus propietarios también.

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